Hola, soy Estefanía, tengo 33 años y soy la Jefa de Marketing de Guamatur. Hoy quiero contarles sobre mi primer crucero en el año 2010 a bordo del Disney Cruise Line Magic. Fue un viaje familiar con mi madre y mi hermana menor, un recorrido que comenzó con compras en Panamá, seguido por la magia de los parques de Orlando, y que tuvo su broche de oro con un espectacular crucero por las Islas Bahamas.

Recuerdo perfectamente la primera vez que vi el barco de Disney. Era impresionante y la idea de pasar varios días navegando en un lugar así nos llenaba de entusiasmo. Cada rincón del crucero estaba pensado para transportarnos al mundo Disney, desde los personajes que aparecían por los pasillos hasta la música que sonaba en todos lados.

A bordo del Disney Cruise Line Magic, las opciones de entretenimiento parecían interminables. Con mi hermana pasamos horas en la sala de juegos, exploramos las piscinas temáticas y disfrutamos de cines que proyectaban los últimos estrenos de Disney. Cada noche nos esperaba un show diferente, con espectáculos originales que nos dejaban con la boca abierta. Los restaurantes temáticos eran una experiencia en sí mismos: cada uno con una ambientación especial, menús cuidados al detalle y hasta sorpresas durante la cena. Elegir dónde comer se convertía en todo un desafío.

Pero lo mejor de este viaje fue el tiempo en familia. A veces, entre la rutina, es difícil encontrar esos momentos de calidad, pero en este viaje nos desconectamos por completo y disfrutamos un montón. Desde los desayunos con vista al mar hasta las noches de risas en la cubierta, cada momento quedó grabado en mi memoria.

Y claro, no puedo dejar de hablar de las Islas Bahamas. Al llegar, nos encontramos con un verdadero paraíso de aguas cristalinas y arenas blancas. Exploramos Nassau, la capital, con su arquitectura colonial y su mercado de artesanías. También visitamos la isla privada de Disney, Castaway Cay, donde nos relajamos en sus playas exclusivas y participamos en actividades como snorkel y paseos en kayak. La belleza natural del lugar es increíble y la calidez de su gente hizo que la experiencia fuera aún más especial.

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